domingo, 7 de febrero de 2010

Grito como William Wallace al final de "Braveheart" y George Michael en su hitazo del año 90.

Somuchso me reprocha que ando desaparecida. Y tiene razón.

Todas las mañanas, me despierto con la arboleda, el cielo y los pájaros en las copas. El otro día, amanecí a toda lluvia y fue maravilloso.

Todo lo hago lento, con gusto, con tranquilidad. Me pongo al día con las películas, no tanto así con los libros (y bue, todo no se puede), hago las compras, trabajo, limpio, pero todo con una relajación grandiosa.

Cada vez que la llamo o la voy a visitar, mi madre me saluda como si me estuvieran despachando a Afganistán. Pero disfruto cada momento que estoy con ella, y ella está contenta por mí.

La estoy pasando genial. Otra vez, perdón por andar desaparecida. Es todo por una buena causa.