sábado, 20 de diciembre de 2008

Todos los hombres deberían usar traje

Garpa como loco. Hay que tener mucha mala suerte para ponerse un traje y que tenga el mismo efecto que un jogging manchado con pintura.
Mr. Big (el novio de Carrie Bradshaw en "Sex & the City") no es el mismo cuando está vestido de "fin de semana". Sí, el tipo está para partirlo como un queso, pero es irresistible de saco y corbata.
Otro caso: Michael Bublé. El flaco tiene una voz increíble y mucho carisma; pero si cantara en topper y con la camiseta de Boca, los ojos se te van para otro lado.
Igual, tampoco es cuestión de empilcharse porque sí. Hay que saber llevar el traje. Hay que sacarle el jugo. Vestirse con él implica otra postura, otra forma de comportarse. Muchachos, aprovechen y usen la seguridad que esta vestimenta les da. Así como a ustedes les gusta que nosotras nos arreglemos un poco, las mujeres siempre recompensamos al hombre bien vestido.

sábado, 6 de diciembre de 2008

El sifonazo

¿Vieron ese ruido que sale del sifón cuando sale el último chorro de soda? Volviendo de un cumpleaños súper glamoroso en San Isidro, mi querida amiga Carito y yo lo escuchamos en pleno colectivo. Me llamó mucho la atención percibir eso en un medio de transporte público: esa banda de sonido de tantas cenas familiares contrastaba con el contexto colectivero.
Se produce el sifonazo, giro la cabeza para ver de dónde viene, y hay un viejito tapándose la boca, pero sólo logra potenciar el impacto del vómito que está expulsando. Hace un "efecto fuente": tapa la salida, y en vez de dejarlo fluir de manera lineal, el alimento a medio digerir vuela en todas direcciones, estrellándose en el piso y cubriendo un radio de un metro aproximadamente.
El señor en cuestión estaba a punto de bajarse. Al descender, nos queda un souvenir: el lance no sólo tatúa el suelo. Miro a Carito, que estaba petrificada. "¿Qué te pasa?", es la pregunta obligada. "Me salpicó", confiesa mi amiga. Mucho Zona Norte, pero el sifonazo es igual en todas partes.