martes, 8 de julio de 2008

(*Inserte onomatopeya de bostezo*)

Estoy escribiendo nomás porque me avergüenza ver que la fecha de mi último posteo es el 21 de junio.
¿Cómo puede una persona tener tanto sueño? ¿Cómo puede resultarle tan difícil a alguien no volver a quedarse dormida después de que el despertador suene por quinta vez? Hace años que me pasa esto, y sin embargo, el sueño me gana cada mañana, como si se tratase de alguna fuerza maligna externa que comanda mis párpados.
Igualmente, vengo bastante bien, eh. Estos episodios suelen darse ya en mayo. Este año, aguanté hasta principios de julio. Felicítenme. No, mejor, cúrenme. Es evidente que estoy quemada, burnt out, estresada, 'hecha pelota'.
Es menester que comiencen las vacaciones de invierno. Es imperiosamente necesaria la llegada del viernes 25 de julio a las 16.30.
Los que más disfrutamos esas dos semanas en la cama, ¡somos los maestros!

1 comentario:

inne dijo...

Los que más disfrutamos esas dos
semanas en la cama, ¡somos los maestros!




Deeeejame de joder Dios, creés que nosotros no nos cansamos. El viernes te llevo lo del proyecto ese si el mail de mi mamá o el mío se digna a andar, andamos con medio unos desastres en la computadora (la pateo cuando no anda). Nos vemos el viernes, te quiero Miss Karen are tierni.